Últimos chistes de Suegras

A un enólogo se le pregunta que vinos no le gustan, y contestó:
Sólo uno, el vino mi suegra.
¡Felicitaciones suegrita, sé que hoy es su cumpleaños!
¡Veo que se acordó!
Y entre nosotros, ¿Cuántos años cumple?
¿Usted sabe guardar un secreto?
¡Claro que sí!
¡Bueno, yo también!
Señor, señor, si su suegra es una joya, en Funeraria Los Tres Deseos le tenemos el estuche perfecto.
¡Oye vale, mi suegra es perfecta!
¿Cómo haces eso?
Le pago para que esté alejada.
Un caníbal almorzando en la tienda de otro caníbal amigo le dice:
Después de todo lo que te he contado, ¿Entiendes por qué me cae tan mal mi suegra?
¡Sí, pero tranquilo, apártala y sólo te comes las papas!
¿En qué se parece una suegra a una mina antipersonal?
En que uno no sabe cuándo y dónde van a estallar.
Entre suegra y yerno:
¿A qué hora volvió anoche?
A las ocho por tres menos cuarto de la madrugada, contesta el yerno.
Pues bien, dice la suegra, como eso se repita, multiplicaré la escoba por el mango y se lo dividiré por la cabeza.
Un hombre le pregunta a un muchacho:
¿Sabes tú por qué las madres les dicen nueras a las nueras?
No, responde el muchacho y pregunta el por qué.
A lo que el hombre dice:
Porque siempre que sus hijos llevan una novia a la casa ellas dicen:
"No era lo que yo quería".
¡Esta es la mejor carta de la década, breve, concisa y directa!
Querida Suegra: Por favor no trates de decirme cómo educar a mis hijos.
Yo estoy casado con una de los tuyos y créeme, hay mucho que reclamar también
Sinceramente,
Tu Yerno
Moisés tuvo que incluir un mandamiento más, sabiendo que en el mundo existirían
las suegras.
No Molestar.
A mí me gustaría que mi suegra sea una estrella.
¿Sí? ¿Para que te lleve a Hollywood?
No, para que esté a 3.000 años luz.
Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro:
¿Qué te pasa José que se te ve muy triste?
Ya ves, que se me ha muerto la suegra, y tú sabes lo que yo la quería.
¿Y cómo es que se te ha muerto?
Pues estaba tranquilamente cortando rosas y se dio un pequeño corte en el dedo, y empezó a sangrar y sangrar y sangrar y vamos yo la rematé, sino sigue sufriendo la pobre.
Las suegras tienen todo lo que un hombre desea:
Dinero, piernas peludas y voz gruesa.