Últimos chistes de Restaurantes

Un señor va a comer a un restorán y pide un pollo, el mozo se lo trae:
Pero mozo, lo que yo quiero de mi pollo es la parte de las patas.
Pero igual, ¿Para qué quiere las patas? ¿Para bailar?
Un tipo entra a un restaurante y el mesero le pregunta:
¿Quiere tabasco?
Gracias, pero no fumo.
Un hombre en un restaurante:
Camarero, ¿Tiene tabasco?
Y dice el camarero:
Sí, en la másquina.
Llega un señor a un restaurante de 5 estrellas, un mesero se acerca a pedir su orden y le dice:
Disculpe, ¿qué desea ordenar?
El señor responde:
Una milanesa.
¿En qué termino?, dice el mesero.
Y el señor dice:
No, si todavía ni empiezo.
Un hombre va a un restaurant y llama al mozo:
¿Me puede traer un vaso de leche?
El mozo le trae el vaso y el caballero le dice:
Pero, ¿por qué tiene un parche curita?
Porque está cortada.
Un señor en el restaurante.
¡Mesero, mesero!, yo le pedí un pollo y usted lo que me trajo fue una gallina.
¿Por qué dice que es una gallina?, pregunta el mesero.
Por los dientes.
A lo cual el mesero replica:
¡Pero las gallinas no tienen dientes!
A lo que el cliente responde:
Las gallinas no tienen dientes, pero yo sí.
Un tipo en un restaurante llama al mesero:
¡Mesero!
El mesero llega y el tipo le dice:
Hágame una mesa por favor.
El mesero responde diciendo:
Yo no sé.
El tipo le responde:
Entonces, ¿Para qué se llama mesero?
Comensales que se sientan tentados a robar la cuchillería, los ceniceros y otros objetos que pertenezcan a este restaurante se les solicita que lo hagan discretamente. Nosotros queremos preservar la buena reputación de nuestra clientela.
Un señor de edad avanzada entra a un restaurante y pide la sopa del día. A los cinco minutos llama al mesero y le dice:
¡Mesero, hay un cabello rubio en mi sopa!
El mesero dice:
Disculpe señor, lo que pasa es que la cocinera pelirroja está de vacaciones.
Camarero, camarero, ¿Qué es esto que hay en el menú?
Eso es comida, señor.
Pero que asco, ¿Y cada cuánto limpian ustedes las cartas?
Un hombre entra en un bar, se sienta a la mesa y llama al camarero para pedir.
Este le pregunta qué desea tomar, y el cliente le contesta que un filete. A esto el camarero responde que en aquel restaurante es obligatorio tomar sopa.
Pero yo no quiero tomar sopa, yo quiero un filete y nada más.
Lo siento señor, pero esto es un restaurante especializado en sopa y si come aquí tiene que pedirla.
Pero es que yo sólo quiero mi filete, y NO quiero sopa, repito, NO quiero sopa.
Lamento repetirle señor que en este restaurant hay que pedir sopa.
Bueno, pues deme una sopa.
Lo siento señor, hoy no nos queda sopa.
En un restaurante:
-Señor, los cubiertos son del siglo XIV.
-Y por lo que veo, el bistec tambien.
Una señora le grita al mozo:
¡Lo he estado llamando más de mil veces! ¿Es que acaso usted no tiene orejas?
Y el mozo le reponde:
¡Naturalmente, señora! ¿Pero, cómo las quiere? ¿Picadas o en salsa de tomate?
Camarero, camarero, usted está metiendo su corbata en mi sopa.
No se preocupe señor, no encoge.
Era un sapo que va a un restaurante, entra y le dice al mesero:
Una sopa, por favor.
El mesero le responde:
Un momento, y se va, y regresa con la sopa, el sapo la observa y le dice:
¡Mesero, mesero!
Si, señor
¡Y la mosca!