Últimos chistes de Presos

En la cárcel de máxima seguridad de atlantilandia, se escaparon algunos presos y lo hicieron en helicóptero. Inmediatamente, el alcalde de esta región conoció el detalle de los acontecimientos, y mandó poner barricadas a todas las carreteras aledañas.
¡Hola! ¿Hablo con el 55565432?
No, pero espere, lo voy a buscar a su celda.
Habían 2 presos en en una celda, uno le dice al otro:
Tengo una mala y una buena noticia.
Y el otro le dijo:
Okay, ¿cuál es la mala?
La mala es que uno de nosotros se va a morir.
Y el otro asustado le pregunta:
¿Y la buena?
Es que yo no voy a morir.
Dos presos se encuentran en el patio de la cárcel, y uno de ellos está enojadísimo.
Al verlo, su compañero le pregunta:
Pedro, ¿te pasa algo?
¡Estoy indignado! ¡Me echaron 40 años, y sólo tengo 25!
Estos eran dos presos que se escaparon de la cárcel y vieron un Volky con las llaves puestas y lo robaron. Después de conducir un rato el Volky este se apagó y los presos se bajaron. Uno de ellos dice al otro:
Vamos a chequear qué es lo que le pasa. Uno va hacia la parte delantera y el otro hacia la parte de atrás del vehículo. El preso que va a revisar la parte delantera le dice al otro:
Chico, mira si nos robaron el motor.
A lo que el otro contesta:
¡No te preocupes, chico, si acá atrás hay uno de respuesto!
Un reo, muy enojado, le cuenta a su compañero de celda.
-¡Estoy indignado! Me han echado 40 años y sólo tengo 25.
Van a ejecutar a dos hombres condenados a muerte. El capitán les pregunta:
¿Algún último deseo?
Y uno de ellos contesta:
¡Sí! A mí me gustaría escuchar una canción.
El capitán contesta:
De acuerdo y le dice al otro, ¿Y tú?
A lo que éste le contesta:
Por favor, que me maten a mi primero para no tener que escuchar las porquerías de canciones que éste quiere oír.
Era un señor preso en la cárcel en la cual, todo lo que entraba y salía de ella era minuciosamente registrado.
Un día la esposa del preso le mandó una carta a su marido en la cual decía:
Lorenzo, necesito que me digas en qué momento debo escarbar la huerta para sembrar papas.
contesta el marido:
No vayas a escarbar nada querida porque en la huerta están enterradas todas las armas que escondí.
Luego de tres días Lorenzo le vuelve a escribir una carta a su esposa:
Querida, supongo que la policía ya fue a la casa a buscar las armas, y escarbó todo el patio, ahora ya puedes sembrar las papas.
Viene el jefe de la cárcel y dice:
¿Quién tiene quejas?
Y todos se quedan callados, nadie dice nada, pero hay una persona que levanta la mano y dice:
Yo sí tengo una queja.
¿Cuál es la queja?
La queja es que es poco segura la instalación, pues no hay salida de emergencia.
Estaba un preso en su celda, y llega un nuevo preso, y entre los dos empiezan a platicar y el nuevo le pregunta:
¿Y tú por qué estás aquí?
Y el otro preso contesta:
¡Pues porque no me dejan salir!
La prisión
Llega el jefe de la cárcel y pregunta:
- ¿Quién tiene quejas?
Y todos se quedan callados, nadie dice nada, pero hay una persona que levanta la mano y dice:
- Yo sí tengo una queja.
- ¿Cuál es la queja?
- Es que es poco segura la instalación, pues no hay ni una sola salida de emergencia.
Se trata de dos presos que estan condenados a muerte.
Viene el primero y el guardia le dice:
¿En qué prefieres morir, en la silla eléctrica o en la cámara de gas?
Y el muchacho le dice:
En la silla eléctrica.
Lo sientan y le conectan todo y le dan al interruptor 2 veces y no funciona. El guardia lo deja libre y el muchacho le dice al otro preso:
¡La silla está mala!
El guardia pasa al otro preso y le pregunta lo mismo a lo que el segundo preso responde:
La cámara de gas porque, la silla está mala.
Están dos presos y uno le dice al otro:
Te tengo una noticia buena y una mala.
Dime primero la mala.
Es que mañana van a fusilar a uno de los dos.
¿Y la buena?
Es que ese no soy yo.
Era una vez dos prisioneros y que al día siguiente empezaban cadena perpetua. Y le dice el listo al tonto:
Coge aquella lima y cuando se acueste esta gente nos ponemos a limar.
Dice el tonto:
¡Venga, vale!
Se pone el listo a limar las rejas de la cárcel y se despierta el guardia y dice:
¿Quién anda ahí?
El listo dice:
¡Miau!
Y dice el guardia:
Ah, ese es el gato de siempre.
Ahora se pone a limar el tonto y dice el guardia:
¿Quién anda ahí?
Y dice el tonto:
¡Otro gato!
Eran dos convictos que hicieron un túnel para escapar de la cárcel, cuando se disponían a realizar su escapatoria no contaron que había un guardián que conocía de los planes de escape y los estaba esperando a la salida del túnel con un grueso tolete. Una vez en la escotilla de escape del túnel, dice uno de los presos:
¡Por fin, la libertad! Y abrió la escotilla. Cuando sintió el fuerte golpe del tolete del guardia justo en la boca. El presidiario inmediatamente se regresa con la mano en la boca y el otro le pregunta:
¿Qué pasó? ¿Por qué no saliste?
A lo que el primero respondió sin destapar su boca:
Es que me dá mucha risa, sal tú primero.