Últimos chistes de Policías

El policía detiene al hijo de una familia acaudalada que se ha pasado pasado el semáforo en rojo.
¿Cómo se atreve a detenerme, no sabe usted quién es mi padre? Reclama enfurecido el joven.
No, responde el policía con la mayor buena fe.
¿Y usted?
Es un tipo que va corriendo a la estación de policía y en la entrada un guardia lo para y le dice:
Señor, ¿Qué le pasa?
Chico, coño, que hace un momento me tumbaron el carro.
Y el guardia le pregunta:
¿Qué fue eso un car jacking?
Y él le dice:
Chico no, era un toyota tercel, verde, chiquito, 2 puertas.
¿Cuál es el colmo de un policía?
Darle la vuelta a la manzana, y no podérsela comer.
Le voy a tener que multar por pisar la línea continua.
¿Qué pasa, la he roto?
Un policía a un conductor:
¿No ha visto el stop?
Sí, pero es que no creo todo lo que leo.
Llega un botánico y le pregunta al policía:
Oiga poli, ¿Esa planta de allá pertenece a la familia de las fanerógamas?
No señor, esas plantas son del municipio.
Una vez estaba un hombre con un cachito de marihuana parado en la esquina, lo ve un policía y le dice:
¡Oiga usted, deténgase!
El hombre empieza a correr y el policía lo persigue, y cuando el hombre se ve agarrado tira el cachito de marihuana al suelo, y el policía lo recoge y dice:
¡Uy casito que no me deja!
Estaba un policía cuidando la vialidad cuando de pronto pasa un borracho y le dice:
Disculpe oficial, ¿Qué hora tiene?
Y el oficial muy amablemente le responde:
Faltan 15 minutos para las 2 de la tarde.
El borracho le responde:
Pues a las 2 de la tarde, se va usted a la tiznada.
Y salió corriendo el borracho.
El oficial salió detrás de él. Más adelante se encontró con su pareja de guardia y le dice:
Pareja, ¿Por qué con tanta prisa?
Y el oficial le responde:
Es que ese borracho que va allá me dijo que a las 2 de la tarde me iba a ir a la tiznada.
Su pareja le responde:
Pero no se apure pareja, todavía faltan 12 minutos.
¿Tu sabes como abre una lata un policía?
Se acerca la lata a la boca y grita: ¡Policía, abra!
Un policía hace parar a un conductor que no se detiene ante el signo de PARE, y le indica que le va a dar un boleto. Le responde el conductor, que si bien es cierto que no se detuvo por completo, casi, casi se detuvo. El policía lo perdona, pero al otro día sucede lo mismo, y el conductor vuelve y le dice que casi, casi se detuvo. De nuevo el policía lo perdona, pero vuelve a repetirse lo mismo una y otra vez, con la misma excusa del conductor de que casi, casi se detuvo. En la próxima ocasión en que esto sucede ya el policía está molesto y agarrando al conductor lo saca del auto y comienza a pegarle con la maceta, a la misma vez que le va diciendo:
¿Prefieres que me detenga o que, casi casi lo haga?
¿Sabe usted a que velocidad estaba conduciendo? Pregunta el policía a un conductor.
No señor, mi velocímetro solo llega hasta 200.
Van dos monjas en un vespino por una carretera en la que hay una curva que es imposible pasarla, sea cual sea la velociada a la que la pases, te sales de la carretera. Entonces llegan las monjas a la curva y la pasan perfectamente y justo al pasar la curva habia una pareja de guardias y paran a las monjas. Les piden todos los papeles y todo lo llevaban en regla, y uno de los guardias enojado le pregunta a las monjas que como han sido capaces de pasar la curva sin que les pasase nada y las monjas contestan: es que el señor va con nosotras, y salta el guardia y les dice: Denunciadas por ir tres en el vespino.
¿Qué hace un policía atlante parado frente a una playa?
Esperando la ola criminal.
Eran dos policías novatos a los cuales se les enconmendó recoger dos granadas de un banco, al llegar al banco las desactivan y las toman, ya camino a la delegación uno dice:
Oye pareja y si explota una.
Su compañero quitado de la pena dice:
¡Pos decimos que sólo encontramos una!
Un señor va por la carretera y le detiene un hombre con una capa amarrilla, y le dice:
Soy el malo de la capa amarilla y si quieres pasar, dame tu cartera.
El señor se la da y sigue.
Después de un rato le vuelven a detener, esta vez el de una capa roja, y le dice:
Soy el malo de la capa roja y si quieres pasar, dame tu reloj.
El señor se lo da y sigue con su camino.
Al rato le para el de la capa azul y le dice:
Soy el malo de la capa azul, si quieres pasar, dame tu sombrero.
El señor se lo da y vuelve a coger el coche.
Después ve a uno con una capa verde, se para enfrente y le dice:
¿Y tú qué quieres malo de la capa verde?
De momento, la documentación.