Últimos chistes de Niños

Tía Teresa, ¿para qué te pintas?
- Para estar más guapa.
- ¿Y tarda mucho en hacer efecto?
- Mamá, mamá, en el colegio me dicen champú.
- Tranquilo, Johnson, no más lágrimas.
¿Un niño le pregunta a su madre:
Mamá, ¿Los escorpiones son venenosos?
A lo que su madre le responde:
Sí.
Y el niño contesta:
Esta bien, entonces háblale al doctor, por que ahí viene uno a picarme.
Un niño va a comprarse un helado y le pregunta al dependiente:
¿Tiene helados de nata de 60 centimos?
El tendero contesta:
Sí, por supuesto.
A lo que pregunta el niño:
¿Cuánto valen?
Viene una niña del colegio y dice:
Mamá, mamá, en el colegio me llaman histérica.
Dice la madre:
Tu no les hagas caso que están todos locos.
Y dice la niña:
¿Qué? ¡No! ¡Que me dejes!
Esta era una vez dos niñitos que iban atravesando un puente, uno se llamaba Juanito y el otro, se CAYÓ AL RIO...
Había un niñito que se llamaba pancito se metió debajo de la cama y al otro día amaneció durito.
Erase una vez un muchacho que se creía abánico, el papá le dijo que si lo volvía a ver haciendo como un abánico le iba a dar. Un día el papá lo ve, le da en la cabeza y el muchacho se puso a girar dando fresco a todos.
ahahahahahahahahahahahahahahhahahhahahahah.
De Peanuts:
Estaba Lucy mirando una que parecía una mariposa, se acerca Carlitos y le pregunta qué estaba haciendo inclinada sobre el piso, y Lucy le dice, estoy viendo una mariposa que vino volando desde el Brasil, Carlitos se acerca y le dice, eso no es una mariposa, es una papa frita. Lucy se queda pensativa y le responde:
¿Cómo habrá hecho esta papa frita para venir volando desde el Brasil no?
Le pregunta un niño a una niña:
¿Te quieres casar conmigo?
No, porque en mi família hay una norma, mi padre se casa con mi madre, mi tía con mi tío.
En el examen de los huesos del cuerpo humano, la maestra furiosa pregunta a un alumno que no aprobó el examen:
Raulito, ¿Así que tenemos 2 tibias en el mismo pie?
No maestra, lo que pasa es que como no sé cuál es la tibia y cuál el peroné, así sólo tendré una mal, y no dos.
Un día al regresar de la oficina, mi hijo me aborda:
Papi, papi, esta tarde te vinieron a buscar como mil cobradores.
¡Te he dicho más de un millón quinientas setenta y nueve mil veces, que no seas, tan exagerado!
Días después me esperaba en la sala:
Papi, papi, ¿Tú estás a favor del desarme?
Claro, mijo.
¡Ah, es que, desarmé el computador!
Estaba Edna que le pregunta a su compañero Juanito.
Juanito, ¿Tú sabes cuál es el dedo más fuerte de la mano?
A lo que Juanito contesta:
No, no sé.
¡El dedo índice!
¿Por qué?
Y Edna le contesta:
Porque el dedo índice puede parar un camión.
Un niño chico llega corriendo a la casa y dice:
Mamá, ¿Puedo columpiar al papá?
Hijo, no toques nada hasta que llegue el juez.
Un niño le dice a otro:
Yo tengo un perro que habla.
El otro niño no se extraña nada y le contesta:
Pues yo tengo un bote que también habla.
¿Y qué dice?
¡Melocotón en almibar!