Últimos chistes de Marinos

Estos eran dos tipos que estaban en una isla, y había pasado harto tiempo en que estaban en esa isla, y uno de ellos tenía una pelota de tenis y su otro amigo le dice:
Oye, tenemos que pensar en una solución para salir de aquí o nos vamos a volver locos. Entonces el tipo de la pelota de tenis le dice:
No te preocupes, ya encontré la solución.
¿En serio?, le dice el otro.
Sí, observa, esta pelota de tenis nos va a salvar, mira, pescamos la pelota de tenis y le damos bote.
Y le dice el otro:
¡Y luego nos vamos en ese bote!
Están en el barco, y dicen: tirar el ancla al mar, y el ancla murió ahogada.
Un marinero a punto de morir le relata a la prensa la tragedia en el barco.
El cap..., el capitán tuvo la culpa de todo, el dio la orden, suelten a..marras y claro, marras mordió a toda la tripulación.
¿Dónde está el capitán?
Por babor.
Por babor, ¿dónde está el capitán?
¿Para qué son las velas de los barcos?
Para que no se queden a oscuras.
El capitán del Titanic estaba en su camarote revisando los mapas cuando entra un marinero muy nervioso y le dice:
Mi capitán, tengo 2 noticias, una buena y otra mala, ¿Cuál prefiere?
Pues mira, mejor dame la buena porque llevo un día horrible.
¡Nos van a dar 9 Oscar!
Había una vez, un capitán que le dijo a sus marineros, al abordaje, y los marineros, se pusieron a bordar.
Iba Cristóbal Colón en su carabela a descubrir América, cuando de repente el vigía grita:
¡Tierra a la vista!
Y todos los marineros se quedaron ciegos.
El capataz que baja a las bodegas de un barco movido por esclavos y les dice:
Tengo dos noticias que daros, una buena y una mala, ¿Cuál queréis primero, la buena o la mala?
Y dicen todos:
La buena.
Les contesta:
Que viene el rey.
¿Y la mala?
Que viene a hacer esquí acuático.
¿Cuál fue la última frase que se escuchó antes del hundimiento del Titanic?
Dejad que conduzca ella.
El chiste transcurre en un barco.
¡Capitán, capitán, se acercan quince calaveras!
¿Una flota?
¡No!, flotan las quince.
La galera Romana con 200 galeotes y de pronto les dice el Capitán:
Galeotes, os informo que después de 2 años y 312 días de navegación os voy a dar 2 noticias, una buena y otra mala.
Todos los galeotes gritaban:
¡La buena, la buena!
Y dice el capitán:
La buena es que al fin os vais a poder cambiar los calzoncillos, y la mala es que; tú Augustus, te los cambias con Octavius, tú Marcus con Alfonsus, tú Micaelus con Porfidus...
El capitán de un barco que se hunde grita desesperadamente:
¿Hay alguien a bordo que sepa rezar con devoción?
Sí, yo, responde un pasajero.
¡Perfecto, porque nos falta un chaleco salvavidas!