Últimos chistes de Jaimito

¿Jaimito, ¿Cuántos habitantes hay en la tierra?
1000 habitantes.
No, mucho más
100000 habitantes.
La maestra le responde:
No, muchísimo más, dí una burrada.
Tocan a la puerta y abre un nene y le preguntan:
Jaimito, ¿está tu papá?
¿Qué?
¿Que si está tu papá?
No, no está. Y cierra la puerta.
La persona molesta vuelve a tocar y vuelve a preguntar:
Jaimito, ¿está tu mamá?
¿Qué?
¿Que si está tu mamá?
Ah, no, no está.
¿Salieron?
¿A dónde?
Jaimito le dice a su papá:
Papá, estoy estudiando alemán, francés y algebra.
Y su papá le responde:
Pero dime hijo, ¿Cómo se dice amor en algebra?
Era una vez Jaimito que le dice a su papá:
Papá, ¿me prestas el carro para ir a dar una vuelta?
Sí.
Y se fue derecho.
La madre le pregunta a Jaimito:
Y dime, Jaimito, ¿Qué has visto en el campo?
He visto a un señor haciendo caballos.
¿Qué dices?
¡Que si!, tenía uno ya casi terminado, y le estaba clavando los pies.
Jaimito le pregunta a un amiguito:
¿Sabes por qué los camellos toman poca agua?
No, ¿Por qué?
Porque en el desierto es muy difícil encontrarla.
Está Jaimito y su clase en el museo y frente a una obra de arte. La maestra le pregunta a Jaimito:
Jaimito, ¿te gusta la pintura?
Y... más de un litro me empalaga.
Jaimito, ¿Cuál es el índice de mortalidad en Ghana?
Humm, ¿Una muerte por persona?
Estaba Jaimito y su mamá cierto día caminando por la orilla de la playa, cuando Jaimito se da cuenta que en la arena había una moneda, y la recoge y le dice a su mamá:
Mamá, mamá, me encontré un merio.
A lo que su madre responde:
¿Qué dijiste mijito?
Mami, que me encontré un merio.
Su madre enfadada lo reprende de la siguiente manera:
Cómo es eso que un merio, tú si eres gafo muchacho, que merio ni que merio, así no se dice, se pronuncia "MEDIO" y eleva la siguiente exclamación," hay Dios mío, que muchacho tan bruto a quien, SARIRIA.
El maestro le dice a Jaimito:
Mira qué cantidad de errores he tenido que corregirte en el dictado, ¿qué nota tengo que ponerte ahora?
Pues un diez, contesta Jaimito.
¿Cómo que un diez?, además eres en descarado.
Me ha dicho que qué nota tiene que poner ahora, y ahora no hay ningún error.
Jaimito llega del colegio y le dice a su mamá:
¡Mamá, mamá en el colegio me dicen Maná!
Y la mamá le dice:
¿Quienes hijo?
¡Se me olvidó otra vez!
Un día Jaimito le dice a su mamá:
¡Mamá, mamá!, hay olor a muerto.
Mamá, mami, mamita...
Iba Jaimito a la escuela y todos lo días la señorita preguntaba:
A ver Juan, ¿qué comiste hoy?
Y respondía Juan con orgullo:
Hoy comí caviar.
A ver Pedrito, ¿qué comiste hoy?
Y respondía Pedrito, hoy comí un asado de la mejor carne.
A ver Jaimito, ¿qué comiste hoy?
Y él avergonzado decía:
Yerbiado.
Y todos los alumnos se reían.
Hasta que un día se cansó y dijo:
¡Esta vez yo me voy a reír de ellos!
Llega a la escuela pasa lo de todos los días y cuando llega a Jaimito él responde orgulloso:
Milanesas con puré.
Y todos sorprendidos y la señorita le pregunta:
¿Cuántas?
Y él dice:
¡3 tazas!
Llega Jaimito a la tienda de la esquina y le pregunta al tendero:
¿Señor, le quedaron empanadas?
El tendero responde:
Sí, si quedan.
Y dice Jaimito:
¡Para qué hizo tantas!