Últimos chistes de Infierno

Dios decidió llevar al diablo a la corte y arreglar sus diferencias una vez por todas. Cuando el Diablo escuchó esto, él se rió y dijo: ¿Dónde crees que vas a encontrar a un abogado?
Había una vez un diablo pequeño que le pregunta a su tio: ¿Puedo ir al cielo a jugar con los angelitos? El tio dice: No, porque la otra vez que fuiste al cielo te portaste muy bien
Pues estaba un día el demonio de los pecados, distribuyendo a los pecadores a sus respectivos infiernos, viene un borracho y su castigo fue estar en una sala llena de licores por cien años, al cumplirlos sale el borracho igual de borracho, luego viene un mujeriego y su castigo fue el encierro en una sala llena de mujeres dispuestas a todo, por cien años, al cumplir el tiempo, sale el mujeriego todo flaco y acabado, por ultimo llega un fumador compulsivo, el cual había robado, por culpa del vicio y su castigo fue el encierro en un cuarto lleno de toda clase de cigarrillos por cien años, al cumplir su tiempo, llega el demonio y le abre la puerta, recibiendo un gran susto, ya que sale el tipo corriendo, desesperado gritando A todo pulmón, un cerillo, un cerillo.
Este era un señor muy humilde que se había cansado de la vida y entonces desesperadamente decidió venderle el alma al diablo, un día se fue a una montaña muy alta y empezó a gritar: ¡DIABLO TE VENDO MI ALMA! Pero de nuevo no pasó absolutamente nada, entonces se fue a la casa de un amigo y le dijo: Amigo, ¿cómo hago para que el diablo me compre mi alma?, entonces este le dijo: Pues anda de nuevo a la montaña y grita muy fuerte y este se fue y dijo: ¡DIABLO TE VENDO MI ALMA! Entonces se oyó un fuerte temblor y de repente salió un diablo pequeño y dijo: ¡MANDO A DECIR MI PAPÁ QUE SI SE LE FÍA POR AHORA PORQUE NO TIENE DINERO!
Llegan los demonios al cielo para disputar un partido de fútbol amistoso contra los ángeles.
- Van a perder, porque tenemos a los mejores jugadores-, dicen los ángeles.
- Sí, pero nosotros tenemos a todos los árbitros-, responden los demonios.
Llegan 3 individuos al infierno, y les toca el día que está de buenas el diablo y les dice:
Hoy voy a dejar ir a aquel de ustedes que me dé algo que yo no pueda destruir con mis manos.
Llega el primero y le da una extraña roca encontrada en Siberia. El diablo la toma en sus manos y la empieza a apretar.
1, 2, 3, listo, ya te llevó el chamuco.
Llega el segundo y le da un pequeño balín hecho de titanio. El diablo la toma en sus manos y la empieza a apretar.
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, ¡Lo logré!, vas pa´bajo.
Llega el último y le da una luneta de chocolate. El diablo la toma en sus manos y la empieza a apretar.
1, 2, 3,...10,...100, empieza a sudar, 200... 1000. Nada, el diablo ha perdido.
Entonces le dice:
Está bien, puedes subir, pero antes dime, ¿Por qué no pude destruir tu chocolate?
A lo que le respondió:
El chocolate se derrite en tu boca, no en tus manos.
Era una vez un Alemán se muere y se va al infierno ve que allá ay un infierno para cada país entonces va al infierno Alemán y pregunta: -¿Qué te hacen aquí?-, a lo que le contestan: -Aquí primero te sientan en una silla eléctrica por una hora, después te acuestan en una cama de clavos durante otra hora y el resto del día viene el diablo y te da de latigazos- Entonces, va a los demás infiernos y pregunta lo mismo y le responden lo mismo que en el Alemán, entonces ve que en el infierno Mexicano esta lleno de gente queriendo entrar entonces va y pregunta lo mismo: - ¿Que te hacen aquí?- y el comentario es el mismo entonces les dice: -Pero ¿porque aquí hay tanta gente queriendo entrar? - y el mexicano le contesta: -Es que aquí nunca hay luz, los clavos se los robaron, y el diablo solo viene, firma y se va.
Era un americano, un hindú, y un mexicano, acababan de morir y el diablo los recibe en el infierno, el diablo les dice:
Les voy a dar una oportunidad de ir al cielo, les voy a dar un latigazo en la espalda, se pueden poner lo que quieran en ella pero no pueden quejarse, si no se quejan se irán al cielo.
Así que el americano dice:
Yo primero.
Se pone una loza de piedra en la espalda, el diablo le da el latigazo y el americano no se queja así que rápidamente se va al cielo.
Ahora le toca el turno al hindú y se arrodilla. El diablo le dice:
¿No te vas a poner nada en la espalda?
Y el hindú le responde:
No, la meditación me ayudará a no sentir dolor.
El diablo le da el latigazo y el hindú ni se inmuta. El diablo le dice:
Puedes irte al cielo.
Ahora es el turno del mexicano, este se arrodilla para recibir el latigazo, pero no se pone nada en la espalda y el diablo le dice:
¿También tú vencerás el dolor con la meditación?
Y el mexicano responde:
¿Me puedo poner cualquier cosa en la espalda?
Y el diablo le dice que sí, lo que sea.
A lo que mexicano dice:
¡A ver tú, hindú ven acá!
Se va al infierno; un mujeriego, un borracho y un fumador. Al llegar fueron recibidos por el diablo. Entonces el diablo les dice: No se preocupen muchachos, aquí en el infierno todo es felicidad, vida y miren para que vean que aquí todo es felicidad. A ti mujeriego te voy a dar un dormitorio lleno de hermosas mujeres; a ti borracho te doy un dormitorio lleno de cajas de cerveza, y a ti fumador te doy una tonelada de cajetillas de cigarrillos y yo regreso dentro de 10 años a ver como se encuentran. Se cumplieron los 10 años y el diablo regresa como había prometido, entonces abre la puerta del dormitorio del mujeriego y lo encuentra feliz y el mujeriego le dice diablo:
Dame más mujeres que estas ya me han aburrido.
Y le da más mujeres, luego va a ver al borracho y lo encuentra con las 2000 cajas de cervezas vacías con una botella en mano, entonces el borracho le dice:
Diablo mándame más cervezas que me han quedado cortas.
Y el diablo le da más cerveza, luego va a ver al fumador y lo encuentra muy molesto y el diablo le pregunta:
¿Qué pasa, te veo molesto? ¿Por qué si te he dado una tonelada de cigarrillos?
Entonces, responde el fumador:
Sí, pero te olvidaste de darme los fósforos.