Últimos chistes de Farmacias

Un hombre llega a la farmacia en el preciso momento en que el farmacéutico iba a cerrarla ya que tiene prisa para llegar al tren.
- ¿Qué deseaba? -le pregunta.
- Sólo quería algo para sudar.
- ¡Que bien !... Tome estas dos maletas y acompáñeme con ellas hasta la estación. ¡Deprisa!
Manolo entra a la farmacia.
¿Si? ¿Qué desea?
Mi nenito se enfermó y necesito unas vitaminas.
¿Pero qué vitaminas?
¿Cómo? ¡No le entiendo!
¿Qué vitaminas?, A, B, C, D, ¿cuál?
¡Ah, no!, eso no importa pues, hombre. Mi peque todavía no sabe leer.
Un atlante va a la farmacia y le pregunta al farmaceutico:
¿Me podría vender una caja de preservativos?
¿Control?, pregunta el farmaceutico.
¡No, no, sin trol sin trol!
Había una vez una farmacia que tuvo que cerrar la atención al público. En eso llega un amigo del dependiente y le pregunta:
José, ¿Por qué cerró?
Y José le responde:
¡No tuve más remedio!
Una mujer con muy poca educación entra a la farmacia del pueblo y pide al farmacéutico
un frasco de Frecuencia.
El farmacéutico la mira y le dice:
-Oiga, señorita, en mis 30 años de experiencia en este negocio,
Nunca he oído de ese producto. ¿Es algún perfume nuevo, de la casa
Cartier, de Guerlain o tal vez de L'oreal?
-Qué sé yo, poh. Yo tampoco conozco la fragancia, pero ahora que
jui al ginecógolo me ijo que me lavara el poto ( glúteos ) con Frecuencia.
Una señora llegó a una farmacia, y le preguntó al farmacéutico si tenía algo para el hipo.
El farmacéutico en vez de contestarle le dio cuatro golpes, el farmacéutico le preguntó que si se le había quitado el hipo, y la señora le contestó que la medicina era para su hijo que estaba en el carro.
Un señor llega a una farmacia de un pueblito, y le dice al dependiente:
Vivaporru.
Y todos los presentes dicen:
¡Viva!
Un señor llega a su farmacia después de habérsela encargado a un muchacho. El hombre le pregunte al muchacho:
¿Qué has vendido?
A lo que el muchacho responde: Aquel polvo naranja para las hemorroides, y el hombre le dice:
¡Qué has hecho!. Ese polvo es para las hormigas.
El muchacho responde: Lo que pasa es que en el frasco decía espolvoréese alrededor del hoyo.
Llega un niño a la farmacia y dice:
Señod, me da un condon, pod favod.
El vendedor no lo puede creer y le dice:
¿Qué?
Y el niño le dice:
Me da un condon pod favod.
El vendedor le dice atontado:
¿Para qué quieres tú un condon?
El niño le dice:
Pada amarradme ed zapatito.
Un hombre llega a pedir trabajo en una farmacia o droguería, el administrador le dice:
OK, le puedo dar el empleo pero si usted habla inglés.
Claro, yo hablo inglés.
Demuéstrelo y atienda a ese cliente que está entrando.
Cliente: ¿Hay ampolletas?
Solicitante: Welcome mister Polletas, I'm Jorge.
Un hombre entra desesperado a una farmacia y pregunta al farmacéutico:
¿Tendrá usted algo para la diarrea?
El farmacéutico era nuevo en el negocio y rápidamente le ofreció el primer medicamento que encontró. El señor le pagó y salió muy apurado de la farmacia.
Más tarde el farmacéutico se da cuenta que por error y descuido él dio al señor un médicamente para los nervios. Horas después el hombre regresa a la farmacia. Entonces, el tendero le dice:
Discúlpeme señor, pero parece que le di un medicamento incorrecto, dígame, ¿se siente usted bien?
Claro, contesta el señor, estoy tranquilo, cagado, pero tranquilo.