Últimos chistes de Ancianos

Dice un nieto a su abuela:
¡Abuela, abuela! ¡Que estás gorda!
A lo que la abuela responde:
Sí hijo mío, como una tapia.
Había una viejita que vivía en un lugar tropical, entonces decidió salir del lugar donde vivía y contrató una avioneta. Ya estando en la avioneta a medio camino de vuelo la viejita se acerca a la cabina del piloto y le dice:
¡Oiga, no podría apagar el ventilador que aquí no hace tanto calor!
Una viejita esta afuera de una casa queriendo tocar un timbre, pero ella no lo puede tocar porque no lo alcanza, de repente llega un señor y muy amablemente se ofrece:
Señora, buenos días, ¿En qué puedo ayudarle?
Por favoorr jooven, aayudeme a tocarr el timbree.
Señora, con mucho gusto, le respondió.
Ya señora, y ¿Ahora qué?
La viejita le responde:
¡A correr!
Había una vez una niña llamada Samille que le dijo a su abuela:
Abuela tengo pulgas, y la abuela le contestó:
¡Pues ponte el collar y vete afuera!
El nieto que le dice a la abuela:
Abuelita, abuelita, ¿has visto por casualidad unas pastillitas?
Dice la abuela:
No, pero acabo de ver unos dragoncitos...
Un día unos niños estaban en el coche con sus abuelos. Y el abuelo no paraba de hablar de que tenía que ir al garaje para arreglar su coche. Entonces dijo:
Tengo que ir al garaje para que vea mis gases.
Y la abuela dijo:
¿Al garaje o al médico?
Viejos
Los viejos banqueros nunca mueren, simplemente pierden interés.
Los viejos compositores nunca mueren, simplemente se descomponen.
Los viejos decanos nunca mueren, simplemente pierden sus facultades.
Los viejos electricistas nunca mueren, simplemente pierden el contacto.
Los viejos hipocondríacos nunca mueren, simplemente se lo imaginan.
Los viejos militares nunca mueren, simplemente se degradan.
Sube el telón y aparece un viejo de 80 con 20 bolsas, baja el telón.
Sube el telón y aparece un viejo de 85 con 30 bolsas, baja el telón.
Sube el telón y aparece un viejo de 90 con 50 bolsas, baja el telón.
¿Cómo se llama la obra?
Mientras más viejo más bolsas.
Estaba un viejito de 104 años llorando y me arrimé y le pregunté que por qué
lloraba, y me contestó que lloraba de sentimiento porque su papá había regañado a su abuelito.
Dos viejas de aldea
-¿Qué es de tu marido que hace tiempo que no lo veo?
-Se encerró en la bodega con dos cubas de vino tinto.
-¿Y tú qué haces?
-Le dejo la comida en la puerta de la bodega y me voy.
-¿Y no lo echas de menos?
-¿De menos? ¡Le echo de más! ¡A ver si revienta!
Llega una viejita a la farmacia y le pregunta al farmacéutico:
Joven qué tiene para las canas.
A lo que el encargado dice:
Un gran respeto señora, un gran respeto.
El abuelo estaba celebrando su día de cumpleaños numero 100 y todos los alababan acerca de lo atlético y bien preservado que él se veía.
"Señores, les contaré el secreto de mi éxito," y rió fuertemente. "Yo he estado en el aire libre día a día por algo de 75 años hasta ahora."
Los que celebraban estaban impresionados y preguntaron como el se las arreglaba para mantener su régimen riguroso para estar en forma.
"Bien, Ustedes saben que mi esposa y yo nos casamos hace 75 años. En nuestra noche de bodas, hicimos un compromiso solemne. Cuando fuese que tuviésemos una pelea, el que fuese demostrado que estaba equivocado saldría y daría un paseo."
Era una anciana que estaba formada en una taquilla, cuando de repente se acercan unos chavos y le quitan su lugar en la fila diciendo:
¡Los ancianos al final, los ancianos al final!
De repente aparecen unas chavas y le dicen:
¡Los ancianos al final, los ancianos al final!
En seguida unos señores y señoras y lo mismo:
¡Los ancianos al final, los ancianos al final!
Ya al final de la fila la anciana grita con voz indignada:
¡Ahora si se amuelan, a ver quién les vende los boletos!
Una abuela y su nieta van a una librería a buscar libros. Ésta se queda perpleja cuando oye a su abuela pedir a la dependienta una novela erótica:
Pero, abuela, le dice, ¿a ti no te gustaban sólo los libros de historia?
Claro, hija, responde la abuela, pero es que a mi edad todo eso es ya Historia Antigua.